Statement / Bio

Empecé a dedicarme a las artes visuales cuando inicié lo que llamé “la segunda mitad de mi vida”. Quizás por ello mis trabajos son “un registro de la huella biográfica humana en distintos paños, (…) en un estilo que oscila entre el destello surrealista, el simbolista y el pop”, tal como describió la poeta y crítica chilena Eugenia Brito.

Tuve una niñez bastante ensimismada, con un padre ausente. Entonces, yo pintaba con los dedos y escribía poesía.

A los 14 años hice un giro. Me cambié de un colegio privado a uno público, y junto a ello me comprometí activamente con el proceso de justicia social que lideró Allende en Chile. Luego del golpe de Estado de 1973, mi compromiso se acentuó, y me integré a la lucha contra la dictadura, en pos de los derechos humanos y la democracia, asumiendo roles directivos y siendo detenido por los órganos represivos del estado.

En los 90, a los pocos años del reinicio de la democracia en Chile, hice un nuevo giro. Fui progresivamente alejándome de la política partidista activa, por sus signos de descomposición, alejamiento de la base social y encapsulamiento en el mundo de las élites. Entonces me dediqué a la gestión de empresas, especialmente en el sector de la energía, y al diseño de proyectos de arquitectura.

Al cumplir los 50 años, me propuse dar un nuevo giro integral en mi vida. Si bien hasta entonces daba un pequeño espacio a mis inclinaciones creativas, diseñando casas por encargo, fue cuando migré por primera vez a Barcelona que inicié mi recorrido de aprendizaje y expresión a través de las artes visuales, renunciando a mis compromisos laborales anteriores.

Este recorrido lo he hecho de forma autodidacta, tal como en todos los campos que he abordado en mi vida. Me he abocado a hacer registros y huellas, personales como colectivas, a través de la pintura o de precarias técnicas escultóricas, recreando objetos que se conectan con la memoria y con la piel, como sábanas, almohadas, bragas, lonas de sillas, etc., haciendo tangibles situaciones pasadas y vivencias, trayéndolas al presente.

Uso diversos paños, como si fueran sudarios. En mis pinturas en bastidores uso el acrílico. En los otros paños realizo una técnica mixta, donde he usado cuerpos como pinceles y diversos materiales como vino, semen, sangre, pelos, alambres, yeso, etc., además de pinturas y pliegues. En la situación límite que viví con el Covid-19, usé el papel y lápices que tuve a mano.

Mis trabajos están vinculados a mis experiencias de vida. Por ello irán apareciendo la soledad, la represión, el mar, las mujeres, la denuncia de injusticias, los hijos, la luz de los cielos siempre en movimiento, las cercanías con la muerte, el goce de la vida.